Kale: Qué es, Beneficios, Para qué sirve, Propiedades

Loading...

El kale es un tipo de verdura, de la familia de las coles, considerado un súper alimento que contiene múltiples vitaminas favorables al organismo, principalmente porque contiene una alta fuente de calcio y fibra, vitamina A y C magnesio y ácido fólico que nos aporta muy pocas calorías y puede ser muy versátil para el consumo de la dieta diaria. Se hace necesario saber sobre cómo reconocer los beneficios nutricionales sobre este súper alimento y tomar consejos prácticos para construir un nuevo estilo de vida a base de estos.

¿Qué tipo de  planta  es?

El kale es una variedad de col, del grupo Brassica Oleraceae, es un tipo de col rizada de color verde, es una planta crucífera pariente del brócoli o la coliflor que se cultiva mayoritariamente en el norte de Europa, Alemania específicamente,  también en otros países y en la costa noroeste de Norteamérica. Conocidas como plantas «brassicas», estas incluyen una variedad enorme de vegetales tanto salvajes como híbridos que es muy versátil a la hora de cuidar la dieta, pues esta puede prepararse de diferentes formas y que además  es agradable al paladar.

Propiedades y beneficios

Loading...

Si observamos el indicador  principal de consumo es que su uso se basa principalmente en la gastronomía mundial, ya que posee además de un alto contenido proteico de aproximadamente 10%,  un  aporte muy bajo de hidratos de carbono y alrededor de 3% de fibra. Otra ventaja es que su sabor es muy agradable lo cual lo hace llamativo para su consumo.

Entre las propiedades del kale destaca vitaminas como la C “contiene más de 20 mg por cada 100 gramos”, la vitamina A, E y K siendo muy escaso su contenido en antinutrientes como los fitatos, oxalatos o taninos en comparación con otras hojas verdes. En cuanto a los minerales esta col posee  calcio, hierro en altas proporcione, magnesio, potasio y zinc, además de su bajo contenido  calórico debido a que posee una elevada proporción de agua en su composición. Con todas estas valiosas propiedades nutricionales lo que se trata de un alimento concentrado en buenos nutrientes y ligero al mismo tiempo, haciendo que el kale  ofrezca  un aporte calórico que ronde las 45 Kcal por cada 100 gramos, por lo cual se recomienda ampliamente para dietas especiales para baja de peso además de aportar gran valor nutritivo a tu organismo, los veganos la usan muy frecuentemente pues resulta una buena alternativa para obtener proteínas.

Se ha comprobado científicamente que su ingesta a modo de suplemento ayuda a elevar el colesterol bueno o HDL y reducir el colesterol malo o LDL, disminuyendo así el índice aterogénico y mejorando el perfil lipídico en el organismo, como también ayuda a prevenir factores de riesgo cardiovasculares, evita la anemia por su buen contenido de hierro ya que para hacer que las células rojas de la sangre aumenten los niveles de hemoglobina, nuestro cuerpo necesita gran absorción de hierro ,  por otra ayuda a bajar de peso ya que este súper alimento sacia fácilmente a personas con trastornos alimenticios o personas con obesidad. Su poder antioxidante  puede ayudarnos a reponer electrolitos tras el esfuerzo físico lo que lo hace aconsejable para personas deportistas.

El Kale contiene una buena cantidad de calcio y vitamina K, junto con magnesio y ácidos grasos omega-, por lo que  todos estos nutrientes son esenciales para mejorar la salud de los huesos, ya que  particularmente, la vitamina K juega un papel importante en la prevención de la osteoporosis, además, la vitamina K ayuda a retener el calcio en la matriz ósea.

 

¿Para qué nos sirve el kale, que nos aporta?

 

Lo aconsejable es  consumir siempre el kale fresco o de hacerlo cocido, al vapor es lo ideal, ya que al sumergirlo en abundante cantidad de agua tomamos el riesgo de  perder sus minerales y vitaminas hidrosolubles pues quedarían todas desaprovechadas en el agua. Entonces, la sugerencia para elaborar en nuestra cocina este súper alimento, podemos hacer con esta col un salteado junto a otras verduras o incluso, acompañarlo con carnes blancas “aconsejable”, o bien, podemos preparar una salsa y esparcirla sobre unas hojas ya previamente cocidas.

Otra alternativa es consumir su zumo elaborado con hojas frescas o preparar un batido o smoothie verde o los famosos detox, empleando sus  hojas con otras frutas como la piña. Es bastante agradable su sabor y el cuerpo absorbe sus nutrientes de esta forma mucho más rápido.

Podemos emplearlo fresco, en ensaladas crudas, lo lavamos muy bien y lo troceamos con cuchillo o simplemente con las manos para adicionarlo a cualquiera de ellas, también podemos hacer antipastos, agridulces o guisos con ella, siendo un gran aliado para las personas muy ocupadas.

Aunque es consumida tradicionalmente en Europa Central, en los últimos años ha dado el salto a los Estados Unidos y otros países occidentales, se puede decir entonces que se trata de un superalimento por su efecto anticancerígeno.

 

 Si tenemos en cuenta que los principales factores de riesgo de padecer cualquier tipo de cáncer son la oxidación celular, el bajo consumo de fibra vegetal, los niveles altos de grasas saturadas y sodio en sangre y la acidificación de la misma, la kale los combate todos

Los nutriólogos aseguran que una de sus más importantes funciones es sin duda la de depurar el organismo. Entre sus tantas propiedades, la fibra es quizás  la más importante, ya que es de muy buena calidad y favorece el tránsito intestinal, limpiando los intestinos y reduciendo el riesgo de padecer enfermedades como el estreñimiento crónico, inflamación del colon, entre otras.

 

Origen ¿de dónde proviene este vegetal?

 

Se cree que fue cultivaba desde la época greco romana 600 años AC, una de las primeras hortalizas consumidas por habitantes de las islas y costas del Mediterráneo. Es un vegetal que se come mucho en Escocia, Holanda, Alemania y los países escandinavos. En la actualidad las corrientes de alimentos saludables o súper alimentos  lo pusieron de moda en los Estados Unidos, donde se consume en forma de jugo.

Es una verdura que se caracteriza por ser fácil de cultivar, resistente a temperaturas bajas y húmedas la cual puede producir por un periodo largo de tiempo, es bastante sencillo y requiere de un clima suficientemente frío, su cultivo puede alcanzar de 5 a 7 plantas por metro cuadrado y tiene una textura apropiada para el consumo si se corta o se cosecha a las 14 o 20 semanas de su cultivo o hasta 150 días lo que es apropiadamente consumible.

Existen diferentes tipos, está el kale ruso rojo, el cual se caracteriza por ser de hojas planas largas y su color es rojiso morado, el kale toscano su color es rojo a morado tirando más a oscuro con las hojas rizadas, el kale redbor de color verde oscuro y hojas de bordes rizados, el kale rizado con sabor menos amargo de color verde opaco, y el kale berza verde la cual tiene hojas redondas y anchas y pueden ser lisas o rizadas. El tamaño de la hoja oscila entre 7 a 8 cms de diámetro, se cosechan cuando las hojas llegan al tamaño de nuestra mano, se cosecha únicamente las hojas externas de la planta, quedando pocas hojas para recuperarse y crecer nuevamente, este proceso suele darse en diferentes tiempos o periodos entre verano e invierno dándose la cosecha varias veces al año.

 

Contraindicaciones

 

Aunque sus  propiedades son fabulosas y beneficiosa lo cual hace que se eleven  a la categoría de superalimento, hay que tener precaución en algunos casos muy específicos en los que su consumo no está recomendado. No está contraindicado en niños y adultos siempre y cuando no presenten patologías importantes o a descartar como por ejemplo, al estar en tratamiento con  medicamentos anticoagulantes, debe suspender su consumo ya que por su alto contenido en vitamina K interfiere con estos y puede resultar tóxica.

 

Tampoco es recomendable consumirlo en  casos de colon irritable, en este caso tampoco está recomendado por su alto contenido en fibra, te sugerimos consultarlo con el médico previamente.

Si  tienes algún problema  de vesícula biliar o de riñón, también hay que consultar al médico, puesto que contiene oxalatos suficientes que pueden acrecentar estas patologías

.

Cabe destacar que si  padeces de problemas de tiroides, mejor evitarlo, igual que el resto de hortalizas incluidas en la familia, ya que se ha comprobado que interfieren en el correcto funcionamiento de la glándula tiroidea. Recuerda que el  equilibrio en las comidas es la clave de una buena alimentación.

 

 

¿Qué presentaciones se consiguen?

 

El kale lo englobamos dentro de los súper alimentos que son plantas, por ser muy versátiles, los puedes conseguir empacados al vacío, al natural o vendidos por frescos por peso en los súper mercados, más  específicamente en países donde su producción es recurrente, en capsulas desde 250 mg hasta 500mg, en semillas, en polvillo ecológico lo cual es muy usado en atletas debido a su comodidad para su consumo, y de forma deshidratada junto con otros vegetales como los biochips con aderezos a tomate, albahaca etc.

 

¿Cómo se consume?

 

Te sugiero algunos platos que se pueden preparar para comerlo o tomarlo. Debido a que su sabor es muy especial,  lo hace la combinación perfecta junto con otros alimentos para hacer tus comidas algo novedosas y más nutritivas aun, por todo ello el Kale se considera un verdadero aliado ultra nutritivo en la cocina. Algunas formas de preparación pueden ser:

En caldos: agrega una porción de caldo de pollo unos 500cc, algunos vegetales y hortalizas como cebolla, pimentón, ajo y celery en baja proporción, unas 8 hojas de kale, deja hervir durante 10 minutos, finaliza con sal y pimienta y sirve.

En smoties o jugos detox: agrega 2 hojas e kale fresco, 1 rodaja de piña, medio pepino y 150 cc de agua, hielo, endulza con  stevia, bate y sirve.

En ensaladas: Pon el kale a vapor entera, luego sírvela junto a otros vegetales como zanahorias, brócoli, adereza con vinagre de vino, sal y aceite de oliva.

En guisos: después de realizar cualquier guiso, pica hojas de kale y finaliza la cocción con estas hojas durante 5 minutos, el platillo quedará exquisito.

En sopas o cremas: pon a hervir un caldo base con 8 hojas de kale, 2 papas, una ramita de cebollín o cebolla de verdeos, cebolla blanca y ajo sofritos previamente en aceite de oliva. Deja hervir durante 30 minutos, rectifica la sal y pimienta blanca, licua y sirve.

Loading...